En una jornada cargada de tensión por la tercera fecha de la Saudi Pro League, Al Nassr protagonizó una remontada memorable al sobreponerse a un 0-2 inicial y derrotar por 3-2 a Al Ettifaq en condición de visitante. El triunfo cobró tintes cinematográficos: el conjunto de Riad jugó más de 75 minutos con diez futbolistas y revirtió el marcador en el complemento sin la presencia de Cristiano Ronaldo, quien fue sustituido tras una primera mitad signada por el enojo y los reclamos.
El trámite se complicó desde el minuto 12 con la temprana expulsión del arquero Bento. Con el obligado debut del juvenil Abdulrahman Al-Otaibi bajo los tres palos, Al Ettifaq capitalizó los desacoples defensivos y se fue al descanso con dos goles de ventaja gracias a los tantos de Ondrej Duda y Álvaro Medrán. A lo largo de ese primer parcial, las cámaras captaron a un Cristiano visiblemente molesto, gesticulando y reprochando actitudes a sus compañeros tanto en las pausas de hidratación como al término de la etapa inicial rumbo al vestuario.
Lejos de validar las quejas de su capitán, el entrenador Ange Postecoglou tomó una decisión drástica y mandó al astro luso al banco de relevos antes de iniciar el complemento para darle ingreso al volante Abdullah Al-Khaibari. La apuesta táctica dio dividendos inmediatos: Sadio Mané se puso el equipo al hombro con un doblete fulminante y Abdulelah Al-Amri sentenció el 3-2 definitivo para desatar los festejos, en los cuales no estuvo presente el número 7.
El encuentro representó la primera titularidad de Ronaldo en el arranque de su vigesimoquinta temporada como futbolista profesional. Con el objetivo de continuar su persecución hacia la barrera de los 1.000 goles en su carrera —acumula 977 conquistas entre clubes y la selección portuguesa—, el delantero experimentó una de sus jornadas más turbulentas desde su desembarco en Medio Oriente.